El enroque y la seguridad del rey
El rey es la pieza que no puedes perder, y en el centro está expuesto a todo. El enroque es la jugada especial que lo resuelve: mueves rey y torre a la vez, escondes al rey en una esquina y activas la torre. Es, casi siempre, la jugada más importante de la apertura.
Hay dos: el enroque corto (hacia el flanco de rey, más rápido y seguro) y el enroque largo (hacia el flanco de dama, más agresivo, pero deja algo suelto el peón de a). Requisitos: que rey y torre no se hayan movido, que no haya piezas en medio, y que el rey no esté en jaque ni pase por una casilla atacada.
Una vez enrocado, cuida el escudo: no adelantes los peones de delante del rey sin motivo, porque cada avance abre grietas. Y acuérdate de hacer «luft» (un huequito con h3 o g3) para que tu rey no caiga en un mate del pasillo.