Principios de apertura
En la apertura no hace falta memorizar variantes: basta con seguir cuatro principios y saldrás bien de casi todo. Los aplicamos jugando una partida modelo, la Italiana, una de las aperturas más sanas y naturales que existen.
Los principios: (1) ocupa el centro con un peón; (2) desarrolla las piezas menores —caballos antes que alfiles— hacia casillas activas; (3) enroca pronto para poner a salvo al rey; (4) no muevas la misma pieza dos veces ni saques la dama antes de tiempo. Vamos a verlos en acción.